“O último rei de Noruega”, de Amos Oz

Relación de persoas premiadas por categoría:

  • Poesía
    • 1.º Premio: Arancha Rodríguez Fernández, polo poemario (A)fogar
    • 1.º Accésit: Luísa Iglesias Taboada, polo poemario O río
    • 2.º Accésit: Genaro Dasilva Méndez, polo poemario Inferno verde
  • Relato curto
    • 1.º Premio: Xosé Sobral Amoedo, polo relato Cadea trófica
    • 1.º Accésit: María López Correa, polo relato A Morte non doe aos mortos
    • 2.º Accésit: Daniel Rodríguez Palacios, polo relato Branco
  • Tradución literaria
    • 1.º premio: Luísa Iglesias Taboada, pola tradución dun texto de Mathura
    • 1.º Accésit: Moncho Iglesias Míguez, pola tradución dun texto de Amos Oz
    • 2.º Accésit: Sergio Gómez Blanco, pola tradución dun texto de Colette

Moncho Iglesias (Vigo, 1974), escritor y traductor con espíritu aventurero, habló en O Patio de Guixar sobre sus últimos viajes

VIGO

“Me sorprendió que en China no me tomaran por un terrorista”

Moncho Iglesias (Vigo, 1974), escritor y traductor con espíritu aventurero, habló en O Patio de Guixar sobre sus últimos viajes

Una imagen de su viaje a Corea del Norte.

Una imagen de su viaje a Corea del Norte.

n n n Once años de docencia en Palestina acabaron al ser expulsado definitivamente del país. Sin embargo, el filólogo vigués Moncho Iglesias busco una nueva frontera. Así, los dos últimos años los pasó en China, dando clase de la universidad de Sisu, en Chongqing.
¿Cómo fue su estancia en Asia?
China es un mundo diferente y a nivel cultural supuso un choque intenso. Requirió un gran esfuerzo de adaptación. Por ejemplo, allí casi no hay contacto físico, lo de darse dos besos no se concibe o lo peor para mí, ¡no toman café! y no hay un sitio donde comprarlo. Tampoco fuman en narguile (pipa árabe). Yo soy adicto a las dos cosas y allí era imposible conseguirlas. Acostumbrado a que me interrogasen en todo momento, en China no tuve ningún problema. Me sorprendió que no me tomaran por un terrorista, algo a lo que ya me había acostumbrado en Palestina.
¿En contexto les interesaba aprender el castellano?
Les daba clase no como si fuera una lengua extranjera, sino como una materia de filosofía con interpretación de lecturas de periódicos o redacciones. A algunos de esos alumnos les doy ahora clase en Santiago.
¿Cómo le resultó la comunicación?
Una de las cosas que pedí fue tener clases de chino, pero solo conseguí decir algún número. Es un idioma muy tonal y yo no pillo los sonidos. El árabe tarde dos años en cogerlo, sin embargo, el hebreo. Allí había más españoles viviendo en la Universidad y también árabes. Lo cierto es que me llevo muy buenos amigos chinos.
Estando allí se aventuró a Corea del Norte. ¿Qué sensación le causó?
Quería conocerlo por mí mismo. Son tranquilos, sin estrés. Hay pocas  tiendas y bastantes librerías. Los ‘líderes’ están onmipresentes.

http://www.atlantico.net/articulo/vigo/sorprendio-china-no-tomaran-terrorista/20161207094424561931.html